UNA HISTORIA MÁS…DE MI TIERRA LINDA EL ECUADOR
Como sigo en mi búsqueda sabática, no escribo nada, así que les traigo la siguiente noticia que encontré por casualidad en la INTERNEG…
El trabajo para recuperar un retrato de Simón Bolívar mereció perennizarse en un libro de Relatos Policiales. Hasta hoy, este es uno de los dos casos en los cuales sus autores han sido condenados.
El 14 de febrero del 2004, el colegio Fernández Madrid, en la Mama Cuchara, abrió sus puertas para que los vecinos del barrio quiteño discutan el problema de la inseguridad. Sin embargo, al terminar la jornada, los custodios del plantel se llevaron una triste sorpresa: el retrato del libertador Simón Bolívar había sido robado.
La obra del pintor venezolano Alberto Wallis fue donada a nuestro país en 1930. Pocos años permaneció en un museo del Municipio y luego fue colocado en el salón principal del auditorio.
El policía José Salas fue encargado de investigar el atraco. La pesquisa empezó en la escena del robo, Salas describe en el texto Relatos Policiales que no pudo contener su indignación: “Se había cortado la pintura como si se estuviera descarnando una res”.
En la revisión halló una pista importante, un pequeño cuchillo de cocina de mango negro. Luego, Salas inició la averiguación para saber quién trajo ese utensilio al colegio. La investigación terminó cuando una chica le contó que un hombre le pidió prestado ese cuchillo para partir un pastel.
Ese hombre era Johnny Ginebra Núñez Quirola. En los archivos policiales y de los juzgados de Quito, Núñez aparece con más de 27 detenciones y seis procesos penales en su contra.
El 10 de mayo la Policía lo arrestó cuando iba con su esposa. Aunque primero negó el robo, luego confesó que lo vendió en un centro comercial de la calle Montúfar por USD 60. Justificó su acción en un pasado triste en su hogar. Su padre era un alcohólico y lo bautizó con los nombres de los licores que más le agradaban: Johnny (por el whisky) y el ginebra.
Salas recuperó la pintura y la entregó a sus dueños. El Municipio, como acusador particular, y la Fiscalía iniciaron los procesos penales en su contra. Su esposa fue absuelta, pero Núñez fue llamado a juicio por el juez XIV de lo Penal.
El fiscal Luis Enríquez, encargado de la Unidad de Patrimonio y Propiedad Intelectual del Ministerio Público de la provincia, recuerda con emoción el caso. Dice que fue la primera sentencia que se consiguió por el robo de una obra considerada patrimonio de todos los ecuatorianos.
Según los registros del juicio, en agosto del 2004, Núñez pagó una fianza de USD 200 para salir de prisión. En la calle, sus delitos no se frenaron; a inicios del siguiente año fue acusado de violar a una colombiana, a quien le había ofrecido un trabajo en su casa.
SOLO EN ECUADOR…JAJAJA
Sacado de acá
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