La Republica del Guayas
No se ustedes, pero a veces he tenido la sensación de que en Guayaquil se respira un aire levantino y separatista.
Especialmente, en los días previos a las elecciones de Asambleístas, cuando escuchaba muchas expresiones a favor de la autonomía y la – tan vulgarmente llamada – República del Guayas.
Conociendo – como casi todos – los antecedentes, no resultaba sorprendente asociar este sentimiento – tan tóxico – con los actores políticos que presuntamente capitalizarían este lado oscuro de la ecuatorianidad de una buena proporción de guayacos.
Repasemos el tema. Quince años de Administración Municipal Social Cristiana, igual tiempo al frente de la Prefectura Provincial. Continuidad y – aparente – manejo del espacio de opinión ciudadana por parte del Líder de turno: León Febres-Cordero y/o Jaime Nebot.
Y, por encima de todo, una propuesta continua de trabajo en favor de la ciudad, y – dicen – por la provincia. De hecho, el proyecto de autonomía provincial parecía encontrar una amplia acogida en todos los sectores de Guayaquil.
Entonces, ¿alguien puede explicar los resultados, lo que sucedió el domingo 30 de septiembre de 2007?
Creo que no es muy simple, pero podría tener algunas explicaciones, unas coherentes, otras no tanto. Personalmente creo, sin asumir ninguna pose conspicua y presto a reconocer cualquier posible error, que la psiquis colectiva reaccionó separando el elemento aspiraciones del pueblo guayaco de la asociación con el Partido Social Cristiano y la derecha en general.
Es decir, muchos todavía aspiran a que se de finalmente la autonomía, pero ya no confían en los clásicos de la lista 6 para impulsar ese proceso. Muchos menos en el PRIAN.

La tesis autonómica no ha perdido fuerza.
Ellos son los que han erosionado su credibilidad.
Otra forma de verlo sería que el guayaquileño – y por extensión el guayacense – promedio haya absorbido e incorporado el MANTRA de algunas campañas invocado por los opositores de la 6.
Si, hacen una buena Alcaldía, pero eso es una ciudad, el país es otra cosa.
Cualquiera que sea la forma de verlo, la posición de Nebot como próximo Alcalde reelecto, la veo muy, pero muy comprometida. De un plumazo asambleador puede ser eliminado del mapa electoral. Por ejemplo, regulando la cantidad de veces que se pueden reelegir las autoridades seccionales y provinciales.
Como siempre he dicho, ¿estaremos asistiendo al final de los días del PSC? Ojalá, la derecha necesita verse representada por una organización menos viciada.




