Guayaquil, a tres dias de la decision por la Constitucion
Quedan tres días de campaña electoral y al parecer los movimientos a favor y en contra de la aprobación de la nueva Constitución están planificando sus últimos movimientos estratégicos. Lo cierto es que Guayaquil parece ser el centro de atención, debido a la posición dividida del electorado, que ha llevado a considerarlo – por unos y otros – como el voto dirimente en la contienda.
Siendo guayaquileño, habiendo nacido, crecido y desarrollado en esta gran ciudad ecuatoriana, creo que tengo bastante claro el panorama. Todos los días paso por la Víctor Emilio Estrada y choco con la campaña por el NO – con sus tremendos y temerarios argumentos que rebasan el sentido común. También me he chocado más de una vez con los partidarios del SI, con sus crédulos argumentos que sobrepasan lo soportable bajo el sentido del humor.
Para el que no vive en Guayaquil, para el que no ha pasado por la historia de la ciudad, el abanderamiento del NO por Jaime Nebot podría resultar poco comprensible. Por el contrario, para quienes alguna vez conocimos la desastroza administración municipal del PRE, no nos resulta nada extraño, porque la administración municipal social-cristiana es comparativamente tan superior que la ciudad de los ochenta es literalmente irreconocible en la moderna urbe en que vivimos millones de ecuatorianos.
Como no me he cansado de repetir, no entiendo que tiene que ver papas con manzanas o en este caso, la Alcaldía versus la Presidencia, porque en mi humilde entender no se trata de perjudicar a la ciudad, tanto como de ubicar las competencias de cada organismo. Que, sí es cierto, hay intenciones claramente políticas de parte del Gobierno Central, también hay cierta dosis de verdad en lo que el Ec. Correa indica.
Al final, muy lamentablemente, debo reconocer que mis coterráneos han transformado la decisión de votar por el SI o por el NO en un concurso de popularidad, de quien es el más macho, de quien creemos que perjudica a la ciudad y quien no. Olvidando – claro está – que no estamos votando por Rafael Correa o por Jaime Nebot, ellos ya fueron electos en las respectivas elecciones, sino más bien estamos por decidir si admitimos como adecuado ese papel con el articulado más extenso que me haya visto obligado a leer y que hemos optado por llamar Proyecto de Constitución.





