A fuerza de besos

Estás en medio de un bar, amigos amenos y divertidos te acompañan. Las jarras de cervezas van y vienen… por tus manos y por tu cabeza.
Al fondo, ves a un grupo de cuatro chicas sentadas que ríen sin parar, conversan, bailan sentadas en sus asientos, bromean entre ellas. Y una, una de ellas ha chocado miradas contigo.

Tú, por propia vocación, te has convertido en el barman del grupo. Y te das cuenta de que entre tus amigos, hay alguien que conoce a estas chicas. Así que buscas la forma de llegar hasta ella. Si, ella… la de rizos al viento, mirada fuerte, ojos coquetos y labios sonrojados.

Tu amigo te la presenta, tú esbozas una sonrisa coqueta con la que logras perturbarla. La invitas a un trago y ella acepta. Y conversan. Y comienzan el ritual ¿qué quieres lograr con ese ritual? Ni tú lo sabes. Solo quieres que esta noche valga la pena y no te deje terminar solo como otras veces. Te atrae su aroma, pero no puedes distinguir que es. Te atrae la forma en la que toma de su vaso mientras te mira. Te atrae la forma en la que cruza sus piernas y apoya su brazo para a la vez apoyar su cabeza. Notas un pequeño lunar en su cuello, y sientes que pícaramente te indica que desea ser mordido.

Te sorprende los años de diferencia que hay entre tú y ella. Si a ella no le importa, lo que mejor puedes hacer es sentirte un galán. Y lo haces… ella te ha concedido el puesto de galán esta noche calurosa de perspicaz lluvia.

La has sacado a bailar y ella está divertida porque hacía mucho tiempo no encontraba a alguien que le lleve el paso en la forma en la que lo haces, bailas ritmos contorsionando tu cuerpo, para el gusto de ella. La tomas de la mano, la haces girar, la llevas y la traes… para su deleite. Notas que aunque ella sea mayor, mayor es el volumen de tu cuerpo. Y eso le ha gustado a ella.

Al llegar el límite de la noche gris de la zona rosa sientes que se te acaba el tiempo y juegas tu última carta: Al cruzar el umbral de la puerta del bar la tomas violentamente de la cintura. Ella separa tu torso de ti y te mira. Esto le está gustando. Y te mira, hace un juego de pestañas… como si fuera el juego de luces de un auto que te pide carrera. Y sonríe. Y te excitas porque no hay nada mejor que la mirada incendiaria de esta mujer.

Todo va bien en esta noche final de abril. Ella está a merced de tus movimientos, tú estas a merced de su calentamiento. Y te botas a besarla… Como si se te fuera la vida en ello. Y la sorprendes con tu boca poderosa. La sorprende tu forma abrupta de mover los labios. La sorprendes con los movimientos envolventes de tu lengua. Prácticamente te la quieres comer de un solo bocado, le quieres demostrar todo lo que puedes hacer con un solo beso, con esa boca.. Y ella se da cuenta de que cumples con la premisa y piensa que eres un niño jugando a grande. Ella se separa, te dice: “Despacio”. Es que no es necesario que la muerdas. No es necesario que tu sabor quede regado en el inicio de sus mejillas. No es necesario el espectáculo. Este canon no está dentro del ritual y aunque a ella no le está gustando… te vuelve a dar una oportunidad. Y vuelves a atacar… tus manos presurosas caminan por vías que no te han sido señaladas. Y tus besos vuelven a cruzar la pequeña línea entre la pasión y la vulgaridad. Sus cuerpos están en la acera y sus amigos mirando. Y ella está tratando de safarze de tus brazos prisioneros porque la está asustando la forma de llevar el juego.

La mujer de rizos castaños cenizos se separa, te echa una mirada revelando que el ritual, con ella, ha terminado. ¿Ella debe enseñarte la fuerza de los primeros besos, de los primeros movimientos? Tiene muchos años para hacerlo y poca paciencia para explicarlo. Y es tarde ya para dictar lo contrario… aunque quieres jugar su juego. A fuerza de besos.

Pregunto yo señores: ¿Es necesaria la forma grosera y tosca al besar a una persona que recién conoces? ¿Es necesario mostrar tanta testosterona en un solo beso, en un solo movimiento? ¿A ustedes les gusta un beso en el que su pareja deje un esbozo de saliva ( algo más que un esbozo ) más allá del pliegue de la boca? ¿El besar a una mujer delante de todos tus amigos, te deja en lugar especial dentro de la mente de ellos? ¿Demuestra algo?.


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